Me cuesta dejarte ir,
pero muy en el fondo se que es lo correcto.
Caigo de nuevo, lloro.
Me cuesta tanto.
Es difícil,
y pasaron ya dos años.
Vos hiciste tu vida,
esta perfecto.
¿Cuándo me toca a mí?
Tengo que eliminarte,
sacarte de mi mente.
Esto ya no es saludable.
Sigo llorando.
Fuiste (y seguís siendo) mi mejor recuerdo,
de ahí nadie podrá sacarte.
Nadie me había dicho que
iba a ser difícil en olvidarte,
y menos en decirte adiós.
Pero ya es una decisión tomada.
Cueste lo que cueste,
tengo que dejar de soñar
con la posibilidad de ser de nuevo un nosotros.
Y te vuelvo a repetir: Nadie te va a reemplazar.
Pensar que fuiste mi primera vez
en todo sentido.
Me enseñaste a amar,
me cuidaste.
Me hiciste mujer.
Pero es algo que tengo que hacer,
no puedo seguir esperando
por algo imposible.
Tengo que seguir, sin vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario